Nuestra casa
Adoramos recibir a gente en casa y compartir nuestro espacio y nuestra forma de vida con quienes nos visitan.
Nuestra casa es una casa rural compartida: en la planta superior contamos con dos habitaciones independientes con su propio baño, que tenemos totalmente equipadas para que nuestros invitados e invitadas se sientan como en su propia casa, a la vez que disfrutan de su privacidad.
La planta inferior la compartimos con nuestros huéspedes. En la estancia central de la casa se encuentra la cocina unida al salón para poder cocinar cerca de nuestros invitados (algunos incluso se animan a ayudarnos). Tenemos una zona de comedor donde disfrutamos de nuestras comidas caseras y largas sobremesas charlando, y en invierno nos encanta sentarnos en el sofá y tomarnos un té o un café frente a la chimenea.
Los talleres de cerámica los realizamos en una sala amplia y muy luminosa con vistas al olivar, que también conecta con nuestro jardín y nuestra piscina.
Intentamos disfrutar del aire libre todo lo que podemos, así que en primavera y otoño a veces comemos en el jardín. En verano es una gozada desayunar y cenar fuera. Nos encanta leer a la sombra de nuestro limonero mientras oímos el canto de los pájaros.
